
– Ángela Martínez –
Tras 28 temporadas consecutivas en la élite del fútbol sala nacional, Osasuna Magna se jugaba la permanencia en el último partido del curso frente a Córdoba Patrimonio de la Humanidad. Era el partido definitivo, no había más opciones. Los de Imanol sabían la responsabilidad que tenían para mantenerse como el tercer club con más años en Primera División, tan solo por detrás de ElPozo Murcia e Inter Movistar.
La intensidad de los primeros minutos fue extrema. Anaitasuna apretaba y, poco antes de cumplir los 2 minutos de juego, Albert Ortas recibió un golpe dentro del área y el equipo arbitral señaló penalti. Dani Saldise entró desde el banquillo con el objetivo claro: anotar el primer tanto de los verdes y ponerles por delante. El ‘9’ de Irurtzun cumplió su tarea y puso el 1-0 en el electrónico.
Poco después y con una salida de balón rápida, Andrés Geraghty consiguió poner el segundo con una jugada magistral. El argentino regateó al guardameta rival y envió el esférico al fondo de la red con un disparo cruzado.
El conjunto andaluz apretaba y, después de poner a prueba los reflejos de Asier en un par de ocasiones, los cordobeses consiguieron recortar distancias en el ecuador de la primera mitad. Gustavo Marra y Albert Ortas contaron también con ocasiones individuales para ampliar la ventaja, pero Fabio apareció bajo palos para impedirlo en ambos casos.
Con el descanso asomándose, Josu Mendive probó suerte con un disparo cruzado, pero su golpeo se marchó lamiendo el poste. En la jugada posterior, el ’22’ verde tuvo que abandonar el 40×20 tras un duro golpe con un jugador rival, aunque -afortunadamente- todo quedó en un susto. Con 2-1 en el luminoso, se cumplió el tiempo reglamentario y ambos combinados pusieron rumbo a vestuarios para hacer correcciones de cara a la 2ª mitad.
Tras el descanso, los de Ema Santoro salieron con las ideas más que claras para intentar darle la vuelta al marcador. En los primeros compases, el equipo andaluz gozó de un par de ocasiones, pero los navarros se repusieron rápidamente y Albert Ortas armó la pierna y estrelló el esférico en el travesaño.
Con la media hora de juego casi cumplida, Andrés Geraghty volvió a hacer de las suyas y, casi sin ángulo, remató un balón que Víctor desvió y terminó repelido por el poste. Jhonatan Linhares también buscó la suya para hacer el 3º, pero Fabio achicó el espacio y sacó el mano a mano.
Con una gran carrera lateral, Pachu se plantó solo ante el meta rival, pero el esférico salió rechazo por el hombro de éste. Los de Imanol querían más. Linhares y Geraghty deleitaron a Anaitasuna con una gran combinación, pero los verdes volvieron a chocarse con el guardameta rival, que volvió a impedir el 3º.
Con 10 minutos restantes en el crono, Ion Cerviño remató con el alma un balón que Josu Mendive había peleado y había puesto en el corazón del área. Una gran jugada colectiva que terminó suponiendo el tercer tanto para los de Irurtzun.
Córdoba Patrimonio de la Humanidad no dejaba de intentarlo y gastaron su última bala con portero-jugador. Esto le hizo dejar descuidada su portería y permitir que Dani Saldise hiciera el 4º a escasos segundos del final.
Con los 40 minutos cumplidos y los 3 puntos sumados en el casillero verde, la emoción y la festividad explotaron en Anaitasuna. Entre lágrimas, jugadores, cuerpo técnico y afición celebraron juntos la permanencia y la fortuna de poder seguir ‘cumpliendo años’ en la Primera División del fútbol sala nacional.